Excepcional colaboración de Young con Sam Raimi, en una de sus partituras de terror más memorables. Aquí el músico resultó ser más enérgico y agresivo que nunca, otorgando al violín solista un enorme protagonismo como sonido del mal, además de tirar de las voces como un potente recurso. Una obra maestra indispensable y obligada en los conciertos de su autor. El corte: “Concerto to Hell”. Edita: Lakeshore.
Excepcional colaboración de Young con Sam Raimi, en una de sus partituras de terror más memorables. Aquí el músico resultó ser más enérgico y agresivo que nunca, otorgando al violín solista un enorme protagonismo como sonido del mal, además de tirar de las voces como un potente recurso. Una obra maestra indispensable y obligada en los conciertos de su autor. El corte: “Concerto to Hell”. Edita: Lakeshore.

Comentarios
Publicar un comentario